El robo de transformadores eléctricos se esta convirtiendo en una problemática frecuente en nuestra red de distribución y las consecuencias impactan no sólo en el suministro a los usuarios sino en el perjuicio económico para la CEZ, tanto como por la pérdida del equipamiento — y su reposición— como por la operatividad para restablecer el servicio y reparar daños. Además de que la manipulación de instalaciones eléctricas puede derivar en accidentes graves. Esta vez, el robo se produjo en la madrugada de hoy, miércoles 1 de abril, a la altura del km 103 de Colectora Ruta 9. La Subestación de 630 Kv, que abastece a los barrios del Camino Atucha, Siete Vueltas y Colectora Ruta 9 hasta el km 108, fue violentada y se extrajeron materiales de la misma. Los trabajos de reparación y reposición de lo sustraído están siendo llevados a cabo por las Cuadrillas del sector. El robo de transformadores no es un hecho aislado: es un delito que afecta a toda la comunidad.




